
En Nadar de noche, María Hechen transforma el agua en un territorio mental. Lejos de la transparencia asociada tradicionalmente a la naturaleza, aquí la superficie líquida se vuelve un espacio ambiguo donde reflejos, sombras y movimientos generan una sensación constante de extrañamiento.
Las imágenes oscilan entre la observación y la ensoñación. Plantas acuáticas, corrientes, destellos de luz y presencias apenas reconocibles emergen de la oscuridad como fragmentos de un paisaje que parece existir en los límites entre lo real y lo imaginado. El agua deja de ser escenario para convertirse en protagonista: una materia viva que oculta, distorsiona y revela.
Fotógrafa y psicóloga, Hechen construye una obra atravesada por preguntas sobre la percepción, la memoria y las formas en que habitamos el mundo natural. En estas fotografías, la noche no es simplemente una condición lumínica sino un estado de conciencia desde el cual contemplar un ecosistema frágil, complejo y cargado de resonancias simbólicas.

El resultado es una serie de gran densidad poética, donde la belleza convive con una inquietud silenciosa y donde cada imagen parece invitarnos a sumergirnos en aquello que permanece oculto bajo la superficie.
Galería completa de Nadar de noche, en la versión impresa y digital de Paralaje
María Hechen (Rosario, Argentina) | IG @mariahechen

